“Un voluntario de las cárceles es un pajarito que tiene la libertad para volar dentro de la prisión, y hacerse cautivo por un tiempo determinado.
Las personas privadas de la libertad nos han enseñado la importancia de una charla con un ser querido, no interrumpida por candados ni el ruido de las rejas y los candados; los privados de la libertad nos han enseñado, lo que es una verdadera fe en Dios, que en medio de una sentencia surgen canciones, poemas inspirados por el amor, la esperanza y la fe.” .